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Cuando un perro ladra está comunicando algo en concreto, hay que saber que significa y evitar castigarlo sin más ya que puede tener consecuencias no deseadas.

Mi perro ladra.

En una publicación anterior sobre los motivos por los que mi perro ladra vimos que pueden ser muy diversos.

La clave para identificar por qué lo hace es analizar el estímulo evocador de la conducta y sobre todo que consecuencias tiene para el perro el hecho de ladrar.

Como ejemplo podemos analizar al perro que ladra en una parcela acotada por una valla. Si una persona se aproxima a la valla (estímulo) el perro comienza a ladrar (conducta). El perro sigue a la persona por toda la valla, ya que esta no para su camino y cuando se aleja del todo (consecuencia) el perro deja de ladrar (se refuerza). Si analizamos la conducta podemos esquematizarla en el siguiente dibujo:

perro ladra esquema conductual

Esta es una representación conductual pero también podríamos hacer una representación de la activación emocional, que aunque no se vea a simple vista es una parte encubierta de la conducta, y sería algo más o menos esto, supongamos que el perro tiene un nivel de inseguridad:

perro ladra esquema emocional

Como veis, el refuerzo además de ser conductual es emocional, cuestión que nos mantendrá la conducta. Otro punto a tener en cuenta es si esta conducta es deseable o no deseable, ya depende de la consideración que tenga el tutor sobre ella.

Lo que si hay que plantear es que esta misma conducta puede ser deseable o no dependiendo del momento en que se produzca.

Este mismo ejemplo se podría analizar con un perro con miedos que ladra a perros y personas en el paseo, pero os lo dejo como tarea analizarlo.

¿Que ocurre cuando aplico castigo si mi perro ladra?

Partimos que el ladrido es una conducta comunicativa que si sabemos descifrarlo nos puede informar de los motivos por lo que lo hace además de su estado emocional, entre otras cuestiones que haría muy largo este post.

Al tener el ladrido motivaciones multifactoriales seria una actitud simplista tratarlas todas de la misma manera y los efectos pueden variar dependiendo del por qué el perro ladra. Y sobre todo, castigar el ladrido sin saber su origen podría ocasionar consecuencias más perjudiciales para el perro e incluso para los tutores.

El aversivo sin analizar la conducta puede hacer que cese, aunque algunas veces puede desembocar en otro tipo de conductas además de tener efectos devastadores emocionales en tu perro.

Dos ejemplos de efectos del castigo si tu perro ladra.

Ejemplo 1:

Supongamos que tu perro ladra en el paseo a las personas porque les tiene miedo, y de esta manera consigue que no se acerquen ni le toquen. El perro te está comunicando con el ladrido que no está bien y que no quiere que se acerquen.

Si tú le castigas el ladrido, puedes conseguir que no ladre, pero haces la conducta del perro más peligrosa e impredecible, recuerda que este no ha hecho disminuir el miedo e incluso ha mermado “la confianza” de protección que le puedes dar.

Como consecuencia del aversivo aplicado el perro no ladra, pero puede cambiar la estrategia por la mordida, ya que una mordida tendrá el efecto de alejar a la persona.

perro pastor aleman ladrando

Ejemplo 2:

En el caso de un perro ladra al quedarse solo. No es capaz de gestionar la situación de soledad y el tutor decide ponerle un collar antiladridos. El perro puede dejar de ladrar por miedo al castigo que provoca ese collar.

El perro sigue siendo incapaz de gestionar la ausencia del tutor, pero además, le incorporamos un miedo ocasionado por el collar que le castiga cuando el ladra. El perro dejará de hacerlo, pero esa angustia la tiene que “satisfacer” de alguna manera, bien lo hará gimiendo, lamiéndose compulsivamente, o rompiendo objetos de la casa.

El collar ha solucionado la conducta inicial visible, exterior, pero no ha solucionado la desregulación emocional interna que tiene el perro.

Concluyendo

El castigo no es el método más efectivo para solucionar los problemas que puede tener un perro que ladra.

La forma en que afrontamos el problema puede afectar en la vinculación que tenemos con nuestro perro.

Así que antes de comenzar a aplicar aversivos sin más, busca un profesional que analice la situación del por qué tu perro ladra, haga un listado de estímulos evocadores y consecuencias del ladrido para el perro, tanto conductuales visibles, a simple vista, como emocionales . Y que comience a orientar el trabajo en la dirección adecuada.

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