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Un estudio realizado en la Universidad de Helsinki, con unos 11.000 perros demostró que existe similitudes entre estos factores, estableciendo las relaciones con las características comunes de la especie.

Definiciones

El TDAH  es un trastorno del  neurodesarrollo que se manifiesta por la falta de atención, conductas impulsivas, problemas en el procesamiento de recompensas, del control inhibitorio y la regulación emocional. Este se clasifica en tres tipos:

  • Predominio de la falta de atención.
  • Predominio en la hiperactividad/impulsividad.
  • Presentación combinada de las dos anteriores.

Este problema tiene relación con otros como trastornos de ansiedad.

La impulsividad se caracteriza por el deterioro del control inhibitorio motor y la incapacidad de tolerar o gestionar el retraso de una gratificación o refuerzo. La conducta impulsiva de puede llegar a relacionar con comportamientos tales como la agresión que es compartida entre humanos, perro, roedores…

PERRO HIPERACTIVO

Cuando los tutores de los perros se refieren a la hiperactividad, se refieren sobre todo a una actividad motora excesiva, sin embargo cuando se producen otros comportamientos relacionados con este problema no descartan sin realizar una observación que pueda establecer comorbilidades.

En etología se habla de hiperactividad fisiológica y patológica. La primera se basa parámetros subjetivos individuales, donde dependiendo de las características y deseos del tutor del perro un comportamiento motor alto es deseable o no. Por ejemplo, un perro con el que se pretenda hacer actividad deportiva puede ser considerado normal o deseable, para su propietario, esa actividad excesiva, mientras para un perro destinado solamente a hacer compañía esta percepción de la actividad puede resultar muy negativa. Sin embargo, la patológica debe ser diagnosticada por el veterinario mediante una monitorización del perro mientras se controlan los efectos producidos por un fármaco determinado.

Factores relacionados
Edad e hiperactividad

Características como la edad, el sexo, el tamaño corporal, la relación ambiental, la experiencia del propietario con perros mostraron cierta relación con esos problemas de hiperactividad, impulsividad y falta de atención.  De entre estas características se ha realizado también con la edad y género en relación con el TDAH humano, viendo similitudes.

La hiperactividad, impulsividad y falta de atención fueron más comunes en perros jóvenes que en mayores, y en relación al sexo, la prevalencia es mayor en machos que en hembras. Igualmente en el TDAH humano es más común en niños que en niñas.

El tiempo que pasan solos en casa también se ven influenciados por este problema, aquellos perros que permanecieron más tiempo mostraron más impulsividad, hiperactividad y falta de atención. Hay que tener en cuenta que los perros son animales sociales y pueden frustrarse y estresarse cuando están solos, pudiendo manifestarse en las conductas nombradas.

Otro punto que el estudio destaca es la experiencia de los propietarios en la tenencia de perros. Aunque el estudio no deja muy clara la relación, sí afirma que aquellos tutores con falta de experiencia o que tienen a su primer perro  es determinante en el desarrollo de los rasgos hiperactivos y de falta de atención.

¿La raza importa?

La cría y selección ha tenido un claro efecto en el comportamiento específico de la raza. Cada raza se selecciona para una finalidad determinada.

Como ejemplo, gran actividad motora, la buena concentración, los deseos de “trabajar” son comunes en razas destinadas a finalidades deportivas, operativas, intervención…tales como el pastor alemán, el malinois, el border collie. Por el contrario, la disposición más tranquila es seleccionada para perros destinados a la convivencia sin realización de ninguna actividad específica, exhibición. Si se remarca en el estudio, que la falta de atención podría ser más marcada en estos perros destinados a labores domésticas.

Enriquecimiento ambiental

Cuando hablo de enriquecimiento ambiental no solo me refiero al entorno, sino también a la relación del tutor con el perro.

En el estudio se observó que los perros que presentaban mayor impulsividad, actividad motora y falta de atención realizaban poco ejercicio, es decir, diariamente se satisfacía menos esta necesidad, además hace referencia también a poca participación de actividades y formación, es decir, una baja estimulación en todos los niveles.

Los perros entrenados son menos distraídos y se ejercitan más participando en actividades que liberan su energía y frustración de manera controlada.

Hay escasos estudios sobre el efecto del ejercicio sobre el TDAH humano, pero hay alguno que establece que el ejercicio puede ser beneficioso hasta cierto punto.

Perro en naturaleza
Relación con otros problemas de conducta

El estudio muestra vínculos entre hiperactividad, impulsividad y falta de atención con otros comportamientos como el compulsivo, agresivo y fóbico. En cuanto al comportamiento agresivo se suele clasificar como agresión impulsiva o reactiva. En referencia al comportamiento compulsivo con un control inhibitorio deficiente y déficit en la función ejecutiva. Hay que tener en cuenta para trabajar con estos perros es que estas conductas hiperactivas y compulsivas involucran al sistema de recompensa del cerebro y a las vías neurológicas involucradas en la agresividad, al igual que las conductas miedosas y la ansiedad.

Conclusiones
sofa y antropomorfizar a tu perro

En muchas ocasiones confundimos la hiperactividad con un perro activo, la falta de atención con un problema propio del perro, siendo en muchas ocasiones provocado por nosotros por la forma de relacionarnos con él. Sí es cierto que se dan casos de perros con hiperactividad fisiológica que se pueden solucionar con trabajos educativos, de estimulación, y ejercicios orientados al autocontrol, entre otras cosas.

En el estudio se nombra la falta de conocimiento o de experiencias con la convivencia con los perros (tutor primerizo), como detonante de la conducta motora excesiva, y aunque no determina correlación, por mi experiencia, sí que tiene que ver muchas veces. Una ocasiones por privación de estímulos, de afecto necesario, de comunicación; otras ocasiones por refuerzo de esa conducta motora exacerbada.

 

Por otro lado, no podemos pretender que perros seleccionados por su capacidad de realizar actividades, ganas de trabajar y de moverse se comporten como si de una estatua se trataran. Cada individuo debe cubrir unas necesidades y debemos adaptarnos a ellas. Por ejemplo, no podemos decir a la ligera que un border collie o un malinois sea hiperactivo, si sabes las cargas genéticas que llevan esas razas debes asumir que serán perros bastantes activos, que no significa que sean incapaces de mantenerse en calma en determinadas situaciones.

En cuanto a la falta de atención, muchas veces los perros aprenden a no atendernos en función de las consecuencias positivas o negativas que tenga la conducta de atendernos.

Este estudio, el cuál pretende mostrar una relación entre la conducta hiperactiva de los perros y el TDAH de los humanos, me ha dado pie para dar unas pequeñas pinceladas sobre el comportamiento motor excesivo y falta de atención de algunos perros.

Fuente del estudio:

«Canine hyperactivity, impulsivity, and inattention share similar demographic risk factors and behavioural comorbidities with human ADHD»

Sini Sulkama, Jenni Puurunen, Milla Salonen, Salla Mikkola, Emma Hakanen , César Araujo and Hannes Lohi

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