¿Quién no ha escuchado en multitud de programas o a quién no le han dicho que no hay que antropomorfizar a tu perro?

¿Qué significa antropomorfizar a tu perro?

La palabra antropomorfismo significa “forma humana” en griego, procede de Jenófanes, quién en el año 570 a.C. criticó la poesía homérica porque trataba a los Dioses como si parecieran personas. Jenófanes ridiculizó la arrogancia de suponer esta comparación tan pretenciosa afirmando el por qué no se podían parecer a otros animales.

Pués bien, después de esta píldora de autocomplacencia personal voy a extender este significado a la frase “no tienes que antropomorfizar a tu perro”. Te están diciendo, que no debes tratarlos como si parecieran o fueran humanos. Recomendación acertada en muchas ocasiones, pero en otras basadas más en la creencia conductual partícular que en la realidad.

antropomorfizar a tu perro vestido

¿ES UNA CUESTIÓN DE EGOS?

En mi opinión, uno de los mayores problemas que presenta esta afirmación es que se basa en una comparación desacertada en lo que un humano piensa que es conveniente o no para su perro, sin conocer las necesidades exactas del perro, tanto como especie como individuo.

Además, esa comparación campa a nuestra conveniencia decidiendo que es y que no es antropomorfizar a tu perro. Seguimos pensando con una idea egocentrista donde todo gira alrededor de la conducta humana y sus conveniencias, decidiendo lo que es correctamente adecuado para todo individuo, incluso de otras especies, sin tener en cuenta una gran realidad.

Esta realidad es el hecho que somo animales y el comportamiento humano es una variante del comportamiento animal con diferencias y semejanzas evolutivas con otras especies.

No estoy diciendo que nuestro comportamiento sea semejante al de los perros, lo que intento expresar es que nosotros también tenemos comportamientos animales, pues es lo que somos, y deberiamos de realizar un esfuerzo intelectual para poder entender al resto de las especies.

ANTROPOMORFIZAR A TU PERRO. EJEMPLO DE CONVENIENCIA.

LLegados a este punto, podemos decir que en muchas ocasiones el trato a nuestro perro se basa más en la comparación que en el conocimiento. Como ejemplo de comparación a conveniencia voy a exponer los dos siguientes.

Muchas veces, cuando hay gente que deja subir a su perro a la cama o sofá ha sido marcada por el término que estamos discutiendo. “No tienes que antropomorfizar a tu perro, no le dejes que se suba al sofá”.

En contraposición, cuando tu perro rompe algo de la casa en tu ausencia o hace pipi en la cama o en el sofá muchas veces se explica afirmando que se está vengando de ti por irte, o reñirle, etc… Un sin fín de ideas que muestran un motivo de conveniencia para no profundizar en el verdadero problema.

sofa y antropomorfizar a tu perro

DESDE OTRO PUNTO DE VISTA.

A veces, la forma en como debes comportarte con tu perro es un ejercicio mental más que comparativo.Tienes que intentar ver el mundo desde el punto de vista de ese animal, tal y como afirmó el biólogo alemán Jakob von Uesküll al acuñar el término Umwelt, mundo circundante, donde establece que cada organismo percibe el entorno a su manera.

Perro en naturaleza

En la actualidad, no podemos pensar en el perro en términos exclusivos de vida en la naturaleza, este sigue conservando comportamientos instintivos con sus antepasados, pero hay una gran diferencia, vive en ciudades  casas, donde el entorno es diametralmente opuesto e intentan adaptarse a una vida controlada por humanos, con las creencias que debe ser o hacer un perro,  sin tener en cuenta los motivos por lo que lo hace, sea instintivo o no ese comportamiento concreto.

Si volvemos al ejemplo del sofá, tu perro puede subirse por varios motivos: permanece tu olor que le calma y agrada, tiene de esta manera un mayor contacto contigo porque tú pasas mucho tiempo en el sofá, o simplemente está cómodo. Así que no hay que buscar excusas enrevesadas, como lo de antropomorfizar a tu perro, para hacer que se baje.

CONCLUSIÓN. MI OPINIÓN.

Mi punto de vista es tan sencillo como establecer una serie de conductas que te parezcan insoportables y  aquellas que te parezcan adecuadas, aquellas que seas incapaz de soportar evitalas educando a tu perro en consecuencia. Respetar la esencia de tu perro, sus instintos y sus caracteristicas partículares para relacionarse con el entorno despojante de concepciones particulares humanas.

Antropomorfizar a tu perro no es un ejercicio de justificación, es una cuestión de desconocimiento y coveniencia partícular. Con esto no trato de olvidarme de aquella personas que sí antropomorfizan a su perro, hay quién efectivamente lo hace, pero no me centrado en ellas porque creo que forman parte de sesgos humanos que no respetan la realidad propia de la especie canina.

Lo que quiero remarcar en este texto es la ligereza con la que se dice que no debes antromorfizar a tu perro, no es una etiqueta que se deba utilizar como un comodín conductal que se sirva de excusa para no afrontar el origen y sentido real de esa conducta.