Cada vez es más frecuente la nociva práctica de “automedicar” a tu perro cuando piensas que tiene un problema facilmente solicionable por ti, y debes saber que este hecho puede tener consecuencias nocivas para él.

   Si ponemos el inicio de este título en contexto, a muchos de mi generación les vendrá a la memoria la famosa canción de Chimo Bayo, rey de “la ruta del bacalao” valenciana de los años 90. Pero en este post voy a hablar de un error que cometen muchos guias caninos con sus perros, “automedicar” a su perro.

   Sin ahondar en datos, España es uno de los integrantes en la UE que más ha aumentado en estas costumbres, al menos en humanos, pero al parecer, esta costumbre tan arraigada se ha hecho extensible a nuestras mascotas, de forma inconsciente llegando a provocar problemas graves que en ocasiones tiene un desenlace fatídico, la muerte.

 En la página pet poison helpline  podemos encontrar un listado o más bien, categorizado medicamenteos tóxicos para nuestras mascotas. Esta, informa para evitar envenenamientos accidentales, pero muchas veces estos se producen por falsas creencias o por desinformación de los efectos de estos medicamentos en los animales.

 

Entre los medicamentos tóxicos tenemos:

"Automedicar" a tu perro
  • MEDICAMENTOS ANTINFLAMATORIOS NO ESTERIODEOS. Las mascotas son sensibles a estos compuestos llegando a producir úlceras de tracto digestivo, en muchos casos daño renal y hepático. Como ejemplo tenemos el Ibuprofeno.
  • PARACETAMOL. Puede sufrir daño hepático permanente, y probabilidades de dañar los glóbulos rojos.
  • ASPIRINA. Aunque es muy segura para humanos, incluso de edades muy tempranas, es nociva para los perros, incluso en pequeñas dosis.
  • ANTIDEPRESIVOS. Estos medicamentos  se usan ocasionalmente en mascotas, las sobredosis pueden provocar problemas neurológicos graves como sedación, falta de coordinación, temblores y convulsiones. Algunos antidepresivos también tienen un efecto estimulante que conduce a una frecuencia cardíaca, presión arterial y temperatura corporal peligrosamente elevados.

  Estos son de los más usuales que puedes tener en casa, junto con píldoras anticonceptivas, pastillas para el colesterol, etc… Si quieres conocer de la página anteriormente nombrada un listado de las 10 medicaciones más peligrosas no dudes en visitarla.

Como conclusión, mantén a buen recaudo tus medicamentos, y sé consecuente, no eres veterinario (a menos que tengas la Licenciatura). Ante cualquier problema que tenga tu perro, acude a tu especialista de confianza, que lo vea, lo diagnostique y haga su trabajo a la perfección.